EL CENTRO DE GRAVEDAD

El centro de gravedad da nombre a esta web, así que quiero dejar en claro a qué me estoy refiriendo con ello.

El centro de gravedad es el punto alrededor del cual gravita cualquier elemento. Es decir, es aquello alrededor de lo que gira tu vida.
Si, por ejemplo, toda tu vida está enfocada en conseguir éxito, entonces tu entro de gravedad es la búsqueda del éxito.

Pues bien, mi propuesta vital es:
Que el amor sea tu centro de gravedad.
Porque todo lo demás es distracción.

Éste es el motor detrás de la creación de esta web.
El amor como centro de gravedad no representa ese enunciado new age que dice: "todo es amor".
Porque, aunque sí que todo es amor, esto no tiene sentido para el intelecto, que vive atrapado en un mundo dual, que se mueve entre polos y que cada vez está más radicalizado.
Es un largo proceso el que nos lleva a reconocer como amor aquello que aparentemente no lo es, pero lo que está en nuestra mano, en el día a día y de forma práctica, es ser conscientes de nuestra intención.

Me explico:
Ante cada decisión que tomamos en nuestra vida, hay sólo dos opciones: lo hago por y desde el amor o lo hago por y desde el miedo.
Ése es el verdadero libre albedrío.

Reacciono desde mis heridas, desde mis traumas, desde la defensa compulsiva del yo, de la identidad, de eso que creo que soy... o actúo desde la consciencia de generar amor y luz, a mi modo, desde el nivel de consciencia que sea que esté experimentando en este momento.
Porque lo que importa no es la acción en sí, sino la intención que la impulsa.

Repito: lo que importa no es la acción en sí, sino la intención que impulsa nuestra acción.
La intención que meve nuestras acciones es el gran medidor de nuestro estado de consciencia.
Y es por ello que todo lo que comparto es única y exclusivamente para sembrar una intención amorosa.
Tu intención es tu centro de gravedad.
Así que... ¿cuál es tu intención?
¿Cuál es tu centro de gravedad?
Ojalá sea el amor.
Porque todo lo demás es distracción.

Distracción para que pierdas la partida, para que vivas esclavo/a de deseos que te han impuesto y programado.
Distracción para que vivas desde el miedo y no te preguntes quién eres ni qué estás haciendo aquí.
Distracción para que cierres tu corazón e ignores el poder que se esconde en él.
Distracción para que cierres tu mente y no adquieras pensamiento crítico autorreflexivo.
Distracción para que vivas como si la vida no fuese el absoluto milagro que es.

Así que, como escribió Manolo Chinato y cantó Robe:
¡Ama, ama, ama y ensancha el alma!